
Dejen de perder dinero por el frío del invierno.
Seamos sinceros: operar un espacio al aire libre en invierno suele ser una molestia. Tienen asientos excelentes, pero en cuanto llega una brisa fría, los clientes comienzan a mirar hacia la puerta. O entran rápidamente o se van directamente.
Para solucionarlo, utilizamos calentadores infrarrojos de alta densidad. La ventaja es que no pierden tiempo intentando calentar el aire, lo cual es inútil, ya que el viento se encarga de disipar ese calor. En cambio, estos calentadores emiten calor directamente sobre las personas que están allí.
Es instantáneo. Utilizamos calentadores de onda corta infrarroja. Dado que estos emisores generan mucho calor, este logra penetrar a través del viento y llegar hasta las personas que están más lejos. Cuando se instalan en el techo o en las paredes, los clientes sienten el calor en cuanto se sientan. Ya no hay necesidad de esperar veinte minutos para que el lugar se caliente. Las personas se sienten cómodas de inmediato, se relajan y deciden quedarse un rato más para tomar una bebida o un postre que no tenían planeado pedir.
Desde un punto de vista comercial, es bastante simple. Cuando hace mucho frío, la gente se apresura. Comen rápido y se van rápidamente para alejarse del frío. Pero cuando la temperatura es adecuada, el ritmo se estabiliza. Hemos visto cómo los dueños logran recuperar entre el 20% y el 30% de sus asientos durante esas “estaciones difíciles”, convirtiendo esos espacios fríos en los lugares más populares del local.
Pero, claro, no basta con instalarlos sin más. Primero, deben verificar su cuadro eléctrico. Estos calentadores consumen mucha energía. Si su sistema eléctrico no es suficiente, podrían fallar justo en medio de la hora pico del viernes por la noche. Eso sería un verdadero desastre. Una mejor solución es dividir el espacio en zonas. De esa manera, si la mitad del patio está vacío, pueden apagar la energía en esas zonas y ahorrar dinero.
Una última cosa: tengan en cuenta la altura de los calentadores. Si los instalan demasiado bajos, la persona que está sentada debajo de ellos se sentirá como si estuviera siendo asada, mientras que la persona que está frente a ella seguirá temblando. Se necesita un poco de ajuste para encontrar la altura perfecta, pero eso es lo único que garantiza que toda la mesa se mantenga caliente.