
¿Por qué abandonamos las antiguas lámparas calefactoras de los baños por los calentadores de infrarrojos?
¿Conocen esas viejas lámparas calefactoras para baños? Esas que simplemente emiten luz brillante y un poco de calor si uno se queda justo debajo de ellas. En realidad, son una pérdida de recursos. La mayor parte de esa energía se destina a generar luz que no necesitamos. Además, como los baños están húmedos, esos filamentos suelen quemarse muy rápidamente.
Por eso hemos optado por calentadores de infrarrojos de alta calidad y resistentes al agua. Funcionan mejor.
El secreto está en cómo calientan realmente a las personas.
La mayoría de los calentadores intentan calentar todo el aire de la habitación. Pero en un baño, hay azulejos fríos y paredes de piedra que absorben todo ese calor como esponjas. Al final, es como luchar contra algo imposible.
Los calentadores de infrarrojos son diferentes. En lugar de calentar el aire, emiten ondas que impactan directamente en la piel o en el espejo, convirtiéndose en calor allí mismo. Es instantáneo. No hay necesidad de esperar veinte minutos a que la habitación se caliente. Basta con encenderlo y sentir el calor de inmediato.
Manejo del vapor
El agua y la electricidad no van bien juntas. Todos hemos visto aparatos electrónicos que se dañan debido a la humedad. Para evitar esto, utilizamos tubos de vidrio de cuarzo y sellos resistentes.
El objetivo es simple: mantener la humedad alejada de los contactos eléctricos, para que el aparato no se dañe después de unos meses. También aplicamos recubrimientos especiales en los tubos para que sean más duraderos y sigan generando calor eficazmente.
Un pequeño consejo: estos aparatos son pequeños, pero tienen mucha potencia. Asegúrese de que los cables de su baño puedan soportar esa carga eléctrica. No quiere que sus disyuntores se apaguen cada vez que quiera ducharse con agua caliente.
El verdadero equilibrio
Si está reemplazando un aparato antiguo, estos calentadores suelen encajar perfectamente. Los cables son prácticamente los mismos, pero el calor generado es mucho más intenso.
Pero aquí está el problema: como calientan a las personas y no al aire, la habitación se enfriará en cuanto apague el aparato y salga de allí. No se trata de mantener la habitación cálida todo el día, sino de obtener calor instantáneamente cuando lo necesitamos. Y para la mayoría de nosotros, eso es exactamente lo que queremos.