
¿Por qué la mayoría de los calentadores de baño se dañan? (Y cómo arreglamos el nuestro)
Seamos honestos: los baños son un verdadero infierno para los dispositivos electrónicos. Hay vapor por todas partes, salpicaduras constantes del grifo de la ducha, y una humedad que simplemente no desaparece. Para un elemento calefactor, eso es motivo suficiente para que se dañe rápidamente. La mayoría de los calentadores se oxidan o presentan cortocircuitos en un par de años, ya que no están diseñados para funcionar en entornos húmedos. Queríamos algo que realmente durara. El problema de las salpicaduras Este es el problema con las lámparas infrarrojas baratas: si una gota de agua fría llega al vidrio de cuarzo extremadamente caliente, este puede agrietarse debido al impacto. Es una forma rápida de destruir un calentador. Para evitarlo, envolvimos todo en una carcasa resistente a las salpicaduras. No nos limitamos a ponerle una cubierta; sellamos las conexiones de los cables y utilizamos juntas resistentes para impedir que la humedad llegue al interior del aparato. De esta manera, el circuito interno permanece seco, evitando así esos “cortocircuitos” causados por puntos de contacto corroídos. El problema de la niebla ¿Conocen esa densa niebla que se forma después de ducharse? No solo parece desordenada, sino que también puede causar problemas en los calentadores. Esa condensación crea una capa fina que puede hacer que la corriente eléctrica se filtre. Resolvimos esto con un revestimiento especial en el vidrio, que impide que el agua se adhiera a su superficie. Así, el calor fluye de manera constante y eficiente. Se obtiene la misma temperatura desde el momento en que se enciende el calentador hasta que uno sale de la ducha, sin que disminuya su eficiencia. El sacrificio necesario Ahora bien, hay un inconveniente: para que el aparato sea resistente a las condiciones húmedas, tuvimos que aumentar ligeramente el tamaño de la carcasa. Es ligeramente más grande que una lámpara sin protecciones adicionales. Además, debido a esos recubrimientos protectores, se necesitan unos segundos más para que el calentador alcance su temperatura máxima. Pero, honestamente, prefiero esperar cinco segundos a que el calentador esté listo, antes que tener que comprar uno nuevo cada dos inviernos. Un pequeño consejo al instalar estos calentadores: asegúrese de que su interruptor eléctrico pueda soportar ese aumento inicial de corriente. Y aunque el calentador está diseñado para permanecer seco, siempre siga las normas locales relacionadas con la instalación de equipos eléctricos en zonas húmedas. Esa es la diferencia entre un dispositivo que dura solo una temporada y uno que puede permanecer en su lugar durante años.