
Obtener datos térmicos precisos en una fábrica inteligente
Si está planeando construir una fábrica de tipo Industry 4.0, seguramente ya se ha dado cuenta de que el método tradicional de simplemente aumentar la temperatura ya no funciona. Necesita un sistema que le indique qué está sucediendo realmente.
Utilizamos sistemas infrarrojos equipados con sensores inteligentes para convertir el calor bruto en datos útiles y utilizable. No se trata solo de calentar una pieza; se trata de poder ver todo el mapa térmico de su línea de producción mientras esta está en funcionamiento.
Por qué elegimos los sistemas infrarrojos
En un ambiente limpio o en una instalación de semiconductores, no se puede simplemente usar sondas para medir temperaturas. Eso contaminaría la pieza a procesar, lo cual genera problemas reales.
Aquí es donde entran en juego los sistemas infrarrojos. Estos capturan la radiación electromagnética y la convierten en señales digitales, sin necesidad de tocar la pieza. Conectamos estos sensores directamente al sistema PLC o SCADA, para poder monitorear las fluctuaciones de temperatura en tiempo real.
Hacer que el hardware comunique información
La digitalización es, en realidad, una forma elegante de decir que el sistema de calefacción debe comunicarse con el controlador. Al combinar emisores infrarrojos con sensores de alta precisión, se crea un ciclo de retroalimentación. Si una zona específica pierde 2°C de temperatura, el sistema lo detecta y aumenta inmediatamente la potencia de calefacción. Así, se evitan los errores que ocurren con los controladores PID tradicionales. Los perfiles térmicos permanecen más estables.
La realidad del hardware
Ahora, seamos realistas sobre los sacrificios que implica esto. Los sistemas infrarrojos de alta densidad generan una gran cantidad de calor. Los sensores proporcionan la precisión necesaria, pero el propio hardware sufre debido a los ciclos térmicos constantes. Es necesario asegurarse de que los sistemas de refrigeración puedan manejar todo ese calor. Si la carcasa del sensor se calienta demasiado, los datos obtenidos se vuelven inexactos. Para evitar esto, siempre recomendamos utilizar sistemas de refrigeración activa para cualquier sensor que se encuentre a menos de 10 cm de una lámpara de alta potencia. Esto mantiene la calibración precisa.
Al final, pasar a utilizar sistemas infrarrojos inteligentes significa tener mucho menos desperdicio. Se pueden detectar las anomalías térmicas antes de que dañen las piezas. En esencia, se convierte la etapa de calefacción en una fuente de información valiosa.